sábado, 12 de julio de 2014

Reflexion

Si... lloro en mi soledad.
Nacemos y cuando empezamos a caminar comienzan los golpes... un día decides intentar ser feliz y el tiempo, sabio, nos dice que la decisión no fue la correcta... pero ¿cuál es el camino correcto?... ni idea, quizá lo mejor es hacer lo que he hecho… dejar el que rio siga su cauce llevando su agua a lugares bellos y naturales… aunque tan solo disfrute de ello un solo instante.
Si… la vida es un camino forzado por la sociedad, por costumbres, por “apariencias”, por el que dirán, por el dinero, por la política, por la envidia, por el rencor, por la incomprensión, por la monotonía, por el dolor, por la soledad, por … un cumulo de condicionantes que hacen que un día explotes y te pares a pensar, llegando a la conclusión de que.. “no soy feliz”… nunca lo he sido.
Pero ¿Qué es la felicidad?... instantes llenos de magia, tan solo instantes. Creo que nadie es completamente feliz de forma continuada, si es tu caso, te felicito y te invito a que me indiques como lo logras… me encantaría ser feliz siempre… siempre, aunque creo que por más que lo intente, nunca será así.
Si.. un día por una cosa, otro por otra… siempre hay algo que perturba el día, el momento, una idea, un viaje… con lo sencillo que es todo y lo que lo complicamos.
Quizá sea muy exigente, es mi naturaleza… las cosas, todo tiene un solo sentido, un solo color, un solo camino, un solo sentimiento… ¿Por qué hacemos las cosas difíciles?... si algo está mal, está “simplemente mal”, si está bien lo es, sin más… si algo es negro no busquemos otro color, no es gris, ni blanco… es simplemente negro, no queramos “darle la vuelta”…
¿Por qué lo complicamos todo?... ¿por qué?... creo que la mitad del camino hacia la felicidad es simplemente hacer las cosas correctas, sin excusas, sin miedo, y corrigiendo los errores que cometemos para no volver a errar una y otra vez en lo mismo…
Si, lloro en mi inmensa soledad… porque simplemente “no soy feliz”.

Te tengo aunque no te tenga


Te tengo, aunque no te tenga.
La vida es un largo viaje en el que te cruzas con miles de personas, trayecto en el que tan solo unas pocas se dan cuenta de que estás en ese mismo camino.
Durante nuestro viaje, casi nadie se percata de que nuestro corazón está repleto de sentimientos por descubrir, muchas menos, capaces de escuchar ese corazón y tan solo una minoría… quizá solo una persona, es capaz de descubrir nuestro interior alcanzando nuestra alma.
Tú eres esa persona que se ha cruzado en mi vida, has descubierto mi interior y con ello, te he descubierto yo a ti… Que la vida nos haya hecho coincidir, no debe ser una simple casualidad.
A veces, aunque no entendamos lo que ha ocurrido, aunque sea incoherente, aun siendo un imposible… nos alegramos y somos felices de tener a alguien que nos haga sentir, alguien que alimente nuestro corazón, nos dé esa esperanza de “vida” que tanto ansiamos.
Así eres tú, un mundo de sensaciones que da vida a mi vida, con ese “amor” al que realmente no le ponemos nombre, pero es fascinante.
Te tengo y te siento, aunque no te tenga…