Volver
Hay etapas de la vida que uno cree terminadas.
No porque hayan dolido, ni porque hayan salido mal. Simplemente porque el tiempo las fue cubriendo poco a poco, como el polvo sobre un libro que prometimos volver a abrir “algún día”.
Este blog fue una de esas cosas.
Aquí quedaron historias, recuerdos, emociones, personas, pérdidas, alegrías, preguntas y muchas palabras escritas por alguien que intentaba entender el mundo mientras avanzaba por él.
Después vino la vida.
El trabajo. Las responsabilidades. Los cambios. Los silencios. Los caminos que sí funcionaron y los que no. Las personas que dejaron huella y aquellas que solo estuvieron el tiempo suficiente para enseñarnos algo.
Y sin darme cuenta, dejé de escribir.
No porque ya no tuviera qué decir.
Tal vez porque olvidé que también era parte de mí.
Hoy regreso.
No para hablar del pasado con nostalgia, sino para reencontrarme con él y entender que todas esas versiones de mí siguen aquí: el que soñaba, el que escribía cartas interminables, el que guardaba sentimientos en borradores, el que convertía momentos pequeños en historias.
Regreso porque estoy entrando en una nueva etapa.
Muy pronto la vida cambiará de ritmo.
Después de muchos años de trabajo viene el tiempo de volver a mirar hacia dentro. De crear. De leer más. De escribir otra vez. De recuperar proyectos olvidados. De hacer espacio para todo aquello que alguna vez quedó esperando.
Y en medio de ese regreso apareció algo inesperado: una conversación.
Una amistad.
Alguien que, sin proponérselo, me recordó que todavía existían las palabras.
Que aún había historias.
Que todavía podía emocionarme compartiendo poemas, ideas, recuerdos o simplemente hablando de la vida.
A ti, gracias.
No por cambiar mi historia.
Eso le corresponde al tiempo.
Pero sí por recordarme que todavía había páginas en blanco.
Este blog vuelve por muchas razones.
Por las historias que escribí.
Por las que nunca publiqué.
Por las que siguen guardadas.
Y por las nuevas que tal vez apenas empiezan.
Quizá aquí encuentren recuerdos.
Tal vez fragmentos.
Tal vez a alguien intentando reconstruirse desde las palabras.
Y está bien.
Porque al final de eso siempre trató este lugar.
No de escribir perfecto.
Sino de escribir verdadero.
Bienvenidos de nuevo.
Yo también estoy regresando