martes, 26 de mayo de 2026

 

Volver

Hay etapas de la vida que uno cree terminadas.

No porque hayan dolido, ni porque hayan salido mal. Simplemente porque el tiempo las fue cubriendo poco a poco, como el polvo sobre un libro que prometimos volver a abrir “algún día”.

Este blog fue una de esas cosas.

Aquí quedaron historias, recuerdos, emociones, personas, pérdidas, alegrías, preguntas y muchas palabras escritas por alguien que intentaba entender el mundo mientras avanzaba por él.

Después vino la vida.

El trabajo. Las responsabilidades. Los cambios. Los silencios. Los caminos que sí funcionaron y los que no. Las personas que dejaron huella y aquellas que solo estuvieron el tiempo suficiente para enseñarnos algo.

Y sin darme cuenta, dejé de escribir.

No porque ya no tuviera qué decir.

Tal vez porque olvidé que también era parte de mí.

Hoy regreso.

No para hablar del pasado con nostalgia, sino para reencontrarme con él y entender que todas esas versiones de mí siguen aquí: el que soñaba, el que escribía cartas interminables, el que guardaba sentimientos en borradores, el que convertía momentos pequeños en historias.

Regreso porque estoy entrando en una nueva etapa.

Muy pronto la vida cambiará de ritmo.

Después de muchos años de trabajo viene el tiempo de volver a mirar hacia dentro. De crear. De leer más. De escribir otra vez. De recuperar proyectos olvidados. De hacer espacio para todo aquello que alguna vez quedó esperando.

Y en medio de ese regreso apareció algo inesperado: una conversación.

Una amistad.

Alguien que, sin proponérselo, me recordó que todavía existían las palabras.

Que aún había historias.

Que todavía podía emocionarme compartiendo poemas, ideas, recuerdos o simplemente hablando de la vida.

A ti, gracias.

No por cambiar mi historia.

Eso le corresponde al tiempo.

Pero sí por recordarme que todavía había páginas en blanco.

Este blog vuelve por muchas razones.

Por las historias que escribí.

Por las que nunca publiqué.

Por las que siguen guardadas.

Y por las nuevas que tal vez apenas empiezan.

Quizá aquí encuentren recuerdos.

Tal vez fragmentos.

Tal vez a alguien intentando reconstruirse desde las palabras.

Y está bien.

Porque al final de eso siempre trató este lugar.

No de escribir perfecto.

Sino de escribir verdadero.

Bienvenidos de nuevo.

Yo también estoy regresando

sábado, 12 de julio de 2014

Reflexion

Si... lloro en mi soledad.
Nacemos y cuando empezamos a caminar comienzan los golpes... un día decides intentar ser feliz y el tiempo, sabio, nos dice que la decisión no fue la correcta... pero ¿cuál es el camino correcto?... ni idea, quizá lo mejor es hacer lo que he hecho… dejar el que rio siga su cauce llevando su agua a lugares bellos y naturales… aunque tan solo disfrute de ello un solo instante.
Si… la vida es un camino forzado por la sociedad, por costumbres, por “apariencias”, por el que dirán, por el dinero, por la política, por la envidia, por el rencor, por la incomprensión, por la monotonía, por el dolor, por la soledad, por … un cumulo de condicionantes que hacen que un día explotes y te pares a pensar, llegando a la conclusión de que.. “no soy feliz”… nunca lo he sido.
Pero ¿Qué es la felicidad?... instantes llenos de magia, tan solo instantes. Creo que nadie es completamente feliz de forma continuada, si es tu caso, te felicito y te invito a que me indiques como lo logras… me encantaría ser feliz siempre… siempre, aunque creo que por más que lo intente, nunca será así.
Si.. un día por una cosa, otro por otra… siempre hay algo que perturba el día, el momento, una idea, un viaje… con lo sencillo que es todo y lo que lo complicamos.
Quizá sea muy exigente, es mi naturaleza… las cosas, todo tiene un solo sentido, un solo color, un solo camino, un solo sentimiento… ¿Por qué hacemos las cosas difíciles?... si algo está mal, está “simplemente mal”, si está bien lo es, sin más… si algo es negro no busquemos otro color, no es gris, ni blanco… es simplemente negro, no queramos “darle la vuelta”…
¿Por qué lo complicamos todo?... ¿por qué?... creo que la mitad del camino hacia la felicidad es simplemente hacer las cosas correctas, sin excusas, sin miedo, y corrigiendo los errores que cometemos para no volver a errar una y otra vez en lo mismo…
Si, lloro en mi inmensa soledad… porque simplemente “no soy feliz”.

Te tengo aunque no te tenga


Te tengo, aunque no te tenga.
La vida es un largo viaje en el que te cruzas con miles de personas, trayecto en el que tan solo unas pocas se dan cuenta de que estás en ese mismo camino.
Durante nuestro viaje, casi nadie se percata de que nuestro corazón está repleto de sentimientos por descubrir, muchas menos, capaces de escuchar ese corazón y tan solo una minoría… quizá solo una persona, es capaz de descubrir nuestro interior alcanzando nuestra alma.
Tú eres esa persona que se ha cruzado en mi vida, has descubierto mi interior y con ello, te he descubierto yo a ti… Que la vida nos haya hecho coincidir, no debe ser una simple casualidad.
A veces, aunque no entendamos lo que ha ocurrido, aunque sea incoherente, aun siendo un imposible… nos alegramos y somos felices de tener a alguien que nos haga sentir, alguien que alimente nuestro corazón, nos dé esa esperanza de “vida” que tanto ansiamos.
Así eres tú, un mundo de sensaciones que da vida a mi vida, con ese “amor” al que realmente no le ponemos nombre, pero es fascinante.
Te tengo y te siento, aunque no te tenga…

martes, 26 de marzo de 2013


LAS RAZONES DE VIVIR:
Tal vez la vida me ponga a prueba de mil maneras, tal vez la oscuridad oculte el destello de mi suspiro. Quizás mis mañanas duerman eternamente, quizás mi senda se disipe en flores con espinas. Tal vez la nada abrace mi soledad creciente, tal vez la misma muerte vaya a buscarme ya sin vida. Quizás el dolor asfixie mi aliento y el llanto ahogue mi respiración.
Pero siempre tendré la esperanza viviendo en mis manos, siempre los sueños abrazarán mi tristeza. Y se tornarán seguros mis pasos porque anhelo vivir cada instante, y se borraran los miedos pues la luz borrará las sombras. Porque un anhelo se viste de fuerza que ataca contra lo incierto, porque la lucha se sostiene hasta el último aliento como el oleaje embiste la arena. Y contemplaré el horizonte pues allí viven mis ensueños donde he de ir a buscarlos. Porque estoy y me siento vivo, seguiré cantando la melodía que me dice tu nombre a cada instante: B

martes, 29 de enero de 2013

Estar cerca



Estar cerca
Deseo estar cerca de tu almohada y cuidar tu sueños, para que en ellos, este mi presencia, las fantasías y los anhelos, de lo sublime de tu ser y mi ser, unidos en una sola razón, en un solo cuerpo.
Encontrarte en mis sueños, leer nuestros corazones juntos, por siempre, aunque solo sean en mis recuerdos de una noche estrellada.

El Mar



Hace mucho, muchísimo tiempo, existía en nuestro planeta un mar de aguas azules y cristalinas, que estaba locamente enamorado de la blanca luna.
Las noches en que la luna lucía sus mejores galas, hermosa y luminosa en el cielo, cual mancha de leche en un mantel oscuro, el mar se pasaba la noche admirándola y suspirando por su amor, pero ella no le hacía caso.

El mar valiente y decidido intentaba llegar hasta la hermosa luna saltando hacia el cielo, creando olas gigantes de agua pero ella estaba tan lejos que nunca conseguía acercarse a ella.

Un día, el mar pensó en hacerle un regalo a su amada y habló con la brisa marina para que ésta, que era un músico reconocido en el mundo entero, compusiera una canción de amor para que el mar le cantara a la luna todas las noches. La brisa aceptó encantada y a cambio pidió al mar que le dejara en la orilla de la playa algunas conchas y caracoles para guardar su música en ellas.
Al llegar la noche el mar cantó la canción de amor a la luna, pero ésta le ignoró y se ocultó tras las nubes del cielo para que el mar no la viera.

Desesperado el mar le preguntó a la luna qué podía hacer para conseguir su amor y ella, después de mucho pensar le propuso una apuesta. Si el mar era capaz de cubrir con sus aguas toda la tierra del planeta, ella sería su novia y se casaría con él.

El mar ilusionado aceptó la apuesta, seguro de conseguir superar la prueba, pues el amor mueve montañas y el suyo era inmenso. Lo que no sabía era que la luna, puso una tierra especial a los pies del mar, llamada arena, que se empapaba pero no se dejaba cubrir por las aguas. El pobre mar lo intentó una y otra vez, e intentaba tapar con sus aguas la tierra pero nunca llegó a cubrirla del todo y se quedó sin el amor de la luna.

Si vas a la playa y te acercas una concha al oído podrás escuchar la música de la brisa y veras como el mar sigue intentando llegar a la luna con sus olas. Noche tras noche canta su canción de amor con la esperanza de que la luna se enamore de él y le quiera tanto como él la quiera a ella.

martes, 22 de enero de 2013

Domingo



Domingo        

Te puedo decir que este domingo fue muy especial, si creo que ya te lo habia dicho por teléfono, y es que me dijiste dos “Te quiero” en los momentos menos esperados y eso por supuesto fue realmente hermoso.
Siempre me has dicho que cuando te nace decir algo lo haces, así de manera inesperada, y a mi me dejaste sin aliento un par de segundos.
También platicamos mucho, y es cierto casi todo el día, y no me cansaba de que compartiéramos esos momentos cotidianos, desde el buenos dias cuando me llamaste temprano hasta las buenas noches cuando terminamos de hablar, fue como si de alguna forma hubiéramos estado juntos, compartiendo sueños, ideas y momento maravillosos.
Una de las cosas que mas me gusta es cuando imaginando un mundo perfecto pensamos en (omitido ) , en las cosas que diríamos, en como actuaríamos, en situaciones, y me siente tan feliz de que compartas conmigo esos sueños, y nunca se sabe todo podría ser realidad.
Por que no?
A veces tienes que dejar de pensar tanto e ir donde tu corazón te lleve...
No hay que entender nada... solo sentir... y si sabes sentir, puedes llegar a donde tu corazón este.

Cuando me necesites



Cuando me necesites

Cuando me necesites búscame en el silencio de tu noche, te mirare a través de las estrellas y desde la luna escuchare tu voz, iluminare tu rostro y me reflejaré en tu mirada y con una suave brisa te acariciare.
Cuando me necesites búscame en el murmullo del viento y escucha sus sonidos, en ellos te hablare, te susurrare un te quiero, con las hojas que rozan tu cuerpo y en el suave aroma que despiden, un te extraño te regalare.
Cuando me necesites búscame en el correr del río, entrégame tus miedos, que yo me los llevaré, te daré a cambio, mi amor tan cristalino, y te bañaré en caricias al rozar tu piel.
Cuando me necesites, búscame en las montañas, te sembraré el camino de capullos de algodón, para que sigas mis huellas, y encuentres mi vida
para unir nuestros deseos, y que me hables de tu amor.
Cuando me necesites, sólo tienes que pensarme, cerrarás tus ojos y a tu lado estaré
me enseñarás tu vida, aprenderé de tus silencios, y en ellos, como siempre, tu amor encontraré.
Ya no tienes que llamarme, si estoy aquí a tu lado, donde quiera que vayas, junto a ti estaré, no me digas nada, solo tienes que sentirme...en un bosque, en la montaña, en el murmullo del viento y en las caricias que en el río yo dejé sobre tu piel.
Cuando me necesites, aquí estaré...

miércoles, 23 de mayo de 2012

Arturo


Arturo

Hablar de Arturo no es facil, generalmente es bondadoso y tranquilo por naturaleza.

En cuanto a la amistad a Arturo  le gusta todo el mundo; todos son sus amigos. Aun cuando hable de su peor enemigo, se referirá a él diciendo: “mi amigo”.
De manera que cuando él dice que alguien no le gusta, eso es muy significativo

No es complicado ni ingenuo. Su continua experimentación no hace más que dejarle con la curiosidad de sondear el próximo misterio, Esa persona que tan pronto parece estar mentalmente a un millón de kilómetros como da la impresión de estar diseccionándote bajo un microscopio invisible, si ese es Arturo.

Encontrarás en sus ojos una mirada extraña y lejana, como si guardaran algún conocimiento mágico y misterioso que tú no puedes alcanzar. Los ojos de Arturo tienen una típica vaguedad, una expresión soñolienta.

De él puedes esperar que te dé una opinión franca, pero no intentará decirte como tienes que pensar o de que manera deberías vivir tu vida. Tampoco permitirá que tú le digas que hacer con la suya.

En cuanto a su memoria, no es lo mejor que tiene, pero en realidad no la necesita mucho, ya que Arturo da la impresión de absorber sus conocimientos del aire, como si tuviera una antena invisible. Por qué ha de llenarse la cabeza con información que tal vez nunca necesite?.
Enamorado de la libertad, puede ser divertidísimo, original e independientes, pero también diplomático, suave, compasivo y tímido.

 No le gusta revelar fácilmente  sus auténticos sentimientos, aunque su pasatiempo favorito sea adentrarse en los sentimientos de otros. Sus propias reacciones y motivos son complejos, y siempre  tratara de que lo sigan siendo.
Es hombre de grupo y, para él, lo natural es el trabajo en equipo.

En su constante situación de análisis, Arturo  se preguntará mas de una vez: -¿Qué es lo que ella me habrá querido decir?-. Y no descansará hasta que lo descubra.
Cuando siente que hay algo oculto, Arturo se pasará las noches sin dormir hasta que haya descubierto el misterio.

Un libro abierto jamás le picará la curiosidad. A el le atraen las paginas cerradas, y cuanto mejor cerradas, mas harán por interesar su instinto detectivesco. Cuando una mujer lo ignore, o no haga caso de su opinión, se le abrirán un poco más los ojos y pondrá una expresión alerta, ¿Por que será tan emotiva ella?¿Qué es lo que la conmueve?

Los celos no son un problema para Arturo. Confiará en ti mientras tú le demuestres que eres de fiar. No porque sea confiado por naturaleza, sino porque su instinto analítico sirvió para que se sintiera satisfecho con tu carácter.



Arturo puede de pronto decirte frases que sólo podrían haber sido inventadas por los ángeles.¿Y Navidad? ¿Quién dijo que tiene que ser el 25 de diciembre? Puede serlo cada vez que tú quieras. Arturo puede pasar horas sin decirte una palabra amorosa. Pero  de pronto, cuando menos lo imaginas, te mirará profundamente a los ojos y te preguntará en voz baja: -¿Pero tú sabes princesa  lo hermosa que te ves?-. Y en la forma de decirlo habrá algo que hará que te conmuevas, que te emocione.

Arturo puede abrir sus secretos a aquellos que intentan conocerle; pero solo a una persona que lo ame podrá mirar dentro de su corazón.